El camino comenzó a gestarse cuando en abril del 1996 formó su primer grupo llamado El Fenómeno de Ana C., su existencia fue efímera, pero durante este tiempo comenzó a componer sus primeras canciones lo que le supuso un primer grado de experiencia. Después de pasar por un periodo de transición y vagabundear por los bares de perdición, entre ida y vuelta a la Universidad, logró formar lo que sería su segundo proyecto: Los Malditos; dos años hubo que esperar para ver un nuevo renacer en la vida de nuestro Maldito. Al principio el grupo estaba formado por Miquel Moreno (batería) y el propio Maldito, y hasta mayo de 1999 no se presenció su primer concierto, realizado en el campus universitario de la UB en el que se incorporó Joan Calabia a la guitarra solista (cabe señalar que Txerra y Alex de Joe K. Y los que beben cerveza estuvieron presentes sin conocer aún al propio Maldito). Eran los años de una creatividad excelente por parte de Sergio (luego rebautizado "Maldito"), vimos el nacimiento y la puesta en escena de temas como ¿Quién reina la noche?, Maribel, Ayuntamiento, El blues del sur... Los conciertos se sucedían por todo el cinturón barcelonés en ese loco periodo de mediados de 1999 y el 2000, espectáculos combinados de una vitalidad y un punto de alcohol que convertían las veladas en auténticas algarabías de diversión. Pero no hay un principio sin fin, así en enero del 2001 el grupo cambió de nombre y pasó a llamarse Los 602. El nuevo bautismo parecía una premonición para lo que vendría después, que no era otra cosa que la disolución final del conjunto. La caída del siglo XX y el advenimiento del nuevo, supuso para Sergio el camino hacia el abismo de la incomprensión y el sin sentido; descompuesto por desengaños amorosos y viendo que su banda había tocado fondo se sumergió hacia el lado más canalla de la vida. Fruto de esa mente perdida y descompuesta surgieron canciones de una belleza indescifrable como Morir por matarme. Finalmente llegó la disolución del grupo en enero del 2002. (más)